Para lo que sirve escribir: Chau 2010, hola 2011

Hace un año tuve la idea de publicar un post de propósitos de año nuevo. Y un año después, es interesante ver en retrospectiva todo lo que uno se propuso cumplir (y que, en la mayoría de los casos, no se cumplió o no aconteció exactamente cómo me lo imaginaba). Y la verdad es que es un ejercicio interesante de hacer a cada fin y principio de año. Es un buen hábito, me parece.

Así las cosas, shot de Jaegermeister en mano y escribiendo desde una soleada tarde en mi patio, hagamos un recuento entre lo que me propuse y lo que realmente sucedió.

  • Más que preocuparme menos por escribir, terminé por no escribir del todo salvo las brevísimas incursiones en Twitter y Facebook. He encaminado más mi tiempo y esfuerzo a dibujar de nuevo. Por ahí se ha dicho que las redes sociales mataron a los blogs. Los personales, se entiende, y probablemente eso sea muy cierto. Pero si este espacio no sirviera para otra cosa que para publicar un post como éste cada año, eso para mí es más que suficiente.
  • El 2010 no fue el año del carro nuevo. Ni creo que vaya a serlo éste 2011. Sigo manejando la misma pieza de museo y aunque reconozco los puntos extra que me daría en imagen andar en un modelo menos antediluviano, también éste será para mí en muchos años el primero en estar completamente libre de deudas. Soy totalmente consciente de la oportunidad entre un millón que esto representa. En cuestión de días o a lo sumo un par de meses espero cancelar lo que me queda, y la verdad quisiera pasar un tiempo sin preocupaciones en ese aspecto. Además necesito ahorrar bastante para futuros proyectos de vida.
  • Sigo soltero sin compromiso y a la orden. Pero a diferencia del año pasado, he decidido para éste tomarme el asunto con calma. Sin entrar en detalles innecesarios, hace algunos meses asistí a un seminario terapéutico que me ayudó a poner en perspectiva muchas cosas de la vida y darme la paz mental que tanto necesitaba. Ahora reconozco que las fases de la vida suceden en el momento en que deben de suceder, ni antes ni después, y que estas fases nunca suceden al mismo tiempo para todos.
  • En el 2010 me propuse comenzar a darle un nuevo giro a mi vocación profesional. Deseaba recuperar mi hábito del dibujo y materializar el largamente ansiado proyecto de publicar un cómic de mi autoría. Hoy comencé a dar el primer paso en esa dirección. Me he estado preparando física y mentalmente para obtener la disciplina y orden necesarios para lograr la continuidad y consistencia que este proyecto requiere para ser exitoso. Espero de aquí a un año poder publicar resultados interesantes.
  • En el 2010 sólo pude hacer un viaje al exterior, y fue uno de oportunidad a Nueva York. Las circunstancias no fueron muy favorables el año pasado; estuve en tres trabajos distintos con toda su subsecuente problemática. Quiero seguir viajando en la medida de lo posible, pero en lo que a este año respecta solo vislumbro la posibilidad de asistir a una convención de cómics, ya sea a San Diego en julio o de nuevo a Nueva York en octubre. Lo más probable es que sea Nueva York.

Y ahora, hablemos de éste 2011 que recién inicia.

Dicen los que saben que no planear mucho es de sabios. Pero igual pondré algunas cosas acá que estimo realizables, sin ningún orden particular.

  • Continuar desarrollando mi webcómic, ¡Dale Dani! y llegar a 1000 fans en Facebook para fin de año.
  • Estar atento a oportunidades que me permitan convertir mi pasión en algo financieramente sostenible. Después de todo, parte de mi gran proyecto de vida es llegar a ser empresario independiente para mis 40 años.
  • Seguir extendiendo mi networking con énfasis en las áreas que ahora me interesan, y seguir agradeciendo a los amigos que han estado conmigo a través de los años.
  • Conservar el hábito del ejercicio y el gimnasio que adquirí por impulso hace cuatro años. (Un hábito que a muchos les dura las dos primeras semanas de enero, valga decirlo) :)
  • Seguir ahorrando capital para emprender y no quedarme sin gasolina a medio camino. También que se logre vender un lote en Escazú que fue herencia de mi difunto padre y que me daría un empujón significativo en este aspecto.
  • Seguir aprendiendo más de la vida y el universo y no dejarme llevar por el alboroto de las masas, porque la voz de la sabiduría solamente se puede escuchar en el silencio y la reflexión.
  • Aprender a manejar y asimilar con madurez las circunstancias imprevistas. Siempre he sido muy de planificar todo y reconozco mi debilidad de perderme cuando las cosas no salen exactamente según mis planes. Algo en lo que necesito mejorar.
  • Y sobre todo, compartir y agradecer cada día la presencia de las personas a las que quiero, que me apoyan y a las que llamo mi familia, la propia y la molecular, como diría mi amigo escritor Lucho Cháves. Hoy pueden estar conmigo y mañana no. Nunca podemos saberlo con certeza. Por eso es que cada día debería ser una celebración de estar juntos. De compartir. De sentir. De vivir.

Eso sería. Nos vemos en la próxima vuelta alrededor del sol.

3 thoughts on “Para lo que sirve escribir: Chau 2010, hola 2011

  1. Excelente Estimado. Ojalá que logres lo propuesto en el 2011. Si en algún momento puedo ayudarte en alguna, gimme a hala :P.

    Te robo la idea para mi blog que hace rato está solito.

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