Egopost.

Una de las historias que puede que sean importantes para los curiosos historiadores de los weblogs (y para tener algo que publicar aquí) es de cómo empecé en todo este asunto, y concretamente lo que me ha tocado vivir en casi diez años de conocer este formato de publicación en Internet. De hecho, jamás había publicado nada al respecto, por increíble que parezca.

No recuerdo la fecha exacta pero sí tengo memoria que a principios de 1999 un emprendedor mexicano -que a la postre se convertiría en un gran amigo- llamado Gustavo Arizpe me envió un correo electrónico preguntándome si conocía páginas del tipo weblog que pudiera visitar, adjuntándome varios ejemplos, entre ellos Subte -quizás uno de los primeros y mejores ejemplos de bitácoras (como otro precursor, Carlos Tirado, insistió en llamar a los weblogs) , por parte de dos locos con quienes posteriormente entablaría contacto y amistad que perduran al día de hoy.

La verdad es que nunca antes había visto sitios web de esa naturaleza, y una mezcla de impulso joven y una facilidad innata para redactar textos (tenía apenas dos años de trabajar con cosas de Internet, y ese mundo me era aún ancho y ajeno) me hicieron investigar a fondo este asunto de los blogs. Como era de esperarse, en aquel tiempo la abrumadora mayoría de sitios de este tipo eran publicados en inglés, y fuera de ese círculo eran contados, casi inexistentes, quienes se aventuraban a crear un blog en otro idioma.

Las herramientas en boga en ese tiempo: Blogger, que en ese tiempo requería poseer un servidor propio, Pitas y una que otra opción amateur para los más avezados. Comencé a probar publicando blogs bajo sitios y conceptos personales que hoy me dan algo de pena propia (tanto así que nunca insistí en preservar archivos de mis experimentos). Fue en ese tiempo que, aprovechando un viaje a un evento web en San Francisco, conocí a los creadores originales de Blogger. El primer experimento “serio” como blog fue uno que dí en llamar Pura Vidapopular dicho nacional– , del cual lamentablemente tampoco conservo archivos (no sabía bien cómo pasarme de un proovedor de hosting a otro y no perder los archivos de mis sitios) pero que, en su momento cumbre por ahí del 2001, se hizo acreedor de un “premio” Bloggie al “mejor weblog latinoamericano”. Aún me pregunto cómo fue que eso sucedió.

Por esas vueltas que da la vida, tuve la oportunidad de trabajar y convivir con Eduardo Arcos en México a finales del 2001, justo antes de que se consolidara como el enfant terrible de la blogósfera hispana. Igualmente tuve oportunidad de conocer personalmente a los autores de Subte en ocasiones posteriores.

Al regresar al país, pasó poco más de un año de suspenso antes de retomar el tema del blog utilizando Movable Type, bajo el nombre de Betolog, que sería quizás la fase más “exitosa” de este servidor como blogger, documentando más de tres años del 2003 al 2006. Fue entonces que vino otro “bajón”, sumado a un conflicto de intereses con el propósito e idioma de mi sitio, y la pérdida de mi padre a finales de noviembre de ese año. Tomó casi dos años retomar el impulso hasta crear este sitio que estás leyendo, separando por completo el blog de mi portafolio personal – algo con lo que estoy muy satisfecho y espero perdure por mucho tiempo.

En la siguiente entrega documento sobre los pioneros del fenómeno weblog en Costa Rica y la transformación que el mismo ha tenido en el país desde entonces. Seguir leyendo.

5 thoughts on “Egopost.

  1. Ah…la epoca en que nuestro impetu juvenil y las posibilidades del web nos unieron. Gracias por la mención y por los recuerdos…y por regresar al ruedo.

    P.D.: solo falta el “Where are they now?” :)

  2. Ahora que lo leo me doy cuenta que util hubiera sido sacar capturas de aquellas tonteras que hacia uno en esa epoca… Navegando en Mosaic y la vara :)

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